Show me the money

La iniciativa Atención primaria: 12 meses, 12 causas ha elegido para el mes de marzo reclamar la emancipación de la atención primaria. Nada que objetar, sólo algunas consideraciones. No somos niños creciendo. Somos adultos que reclaman su lugar en el mundo. Pero lo necesario para emanciparse en el mundo de hoy lo reclamaba hace años el receptor de los Arizona Cardinals (equipo perdedor donde los haya, como nosotros) Rod Tiwell interpretado por Cuba Gooding Jr en la película Jerry Maguire:

Enséñame la pasta. El dinero está en el lado de la atención hospitalaria. ¿Por qué? Probablemente porque nuestros políticos y gestores piensan que crear una nueva Unidad Hospitalaria de Loquesea, que va a borrar el histórico déficit de nuestra comunidad en la atención a la importante amenaza sanitaria de loquesea, incluida a su vez en un hospital cada vez más grande porque nosotros lo valemos, da más votos que facilitar el trabajo del médico de familia y potenciar la atención primaria. Y puede que lleven razón

Si el médico de familia fuera el que decide a qué especialista hospitalario deriva un paciente (porque cumple los criterios de calidad en atención, pruebas complementarias y tratamientos que el médico de familia se ha marcado para sus pacientes) o a qué servicio le manda a realizarse pruebas complementarias (porque no tiene lista de espera, informa correctamente y lo hace a un precio razonable), y esas decisiones pudieran cambiar en el caso de que los criterios exigibles dejaran de cumplirse, otro sería el trato que el médico de familia recibe de políticos, gestores, compañeros hospitalarios y pacientes.

Mientras tanto, Raquel tendrá que seguir haciendo malabarismos sin que nadie le reconozca, de verdad, no valen palmaditas en la espalda, el esfuerzo.

Por cierto, el artículo de Juan Gervas y Juan Simó 2015, el día a día de un médico de cabecera que recomiendan en AP XII causas es fantástico en varios aspectos. Leedlo, pensar en la autogestión (económica sobre todo, insisto), mirad a vuestro alrededor y siendo sinceros y autocríticos, ¿estamos realmente preparados para emanciparnos o tienen razón nuestros gestores al considerarnos un nido de inútiles?

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Las puertas del campo

Pues sí, en pleno siglo diecinue, digo XXI, en algunos sitios los mandamases, espoleados por el miedo y los malos pensamientos (¿qué buscarán ellos en sus casas cuando usan Internet?), restringen el acceso libre a Internet de sus médicos de atención primaria. No vaya a ser que lo usen para informarse libremente, formarse fuera de los circuitos de docencia tradicionales, comunicarse con sus pacientes, dar mejor atención.

Para que esa mancha azul se vaya extendiendo (enhorabuena a los usuarios y jefes de esas zonas), se ha puesto en marcha una iniciativa a la que nos sumamos desde ya.

Sobre el plan de austeridad

Hace un par de semanas nuestra Gerencia de Atención Primaria hizo público su flamante plan de austeridad. Lo hizo a través de su brazo armado en forma de coordinadores, nunca de forma directa a sus principales damnificados; trabajadores sanitarios y pacientes usuarios. Siempre hay clases.

La crisis económica, causada en principio por la mala gestión de bancos de todo el mundo que se ensuciaron con el cemento de las obras, nos enredaron vendiéndonos futuro y falsa seguridad a interés variable y al darse cuenta del error decidieron huir hacia adelante y echarnos la culpa, está sirviendo para justificar el reinado y las trapalerías de aquellos que la causaron. Nuestros políticos y gestores, faltos de imaginación y de valor, han salido prestos a defender a los indefendibles y a allanarles el camino. Y de paso se han liado la manta a la cabeza y aprovechan para colar como planes de austeridad lo que no son más que medidas que deberían llevar tiempo tomadas (evitar el despilfarro en luz y aires acondicionados) y viejas malas costumbres (no sustituir las ausencias de los trabajadores y que sus compañeros carguen con el trabajo acumulado).

En los días siguientes algunos centros y compañeros a título individual han usado el correo institucional para hacernos llegar a todos sus opiniones sobre el dichoso plan. Bien por ellos. Compartir ideas e información es la mejor manera de salir del pozo. Pero… cuidado con algunas opiniones que apuntan a dianas equivocadas (como nosotros somos muy buenos que sean los centros malos los que paguen el pato, adelante con el copago…) También los sindicatos empiezan a mandar sus opiniones. A éstos no los cuento. Hasta ahora han sido parte del problema más que de la solución.

Como en ocasiones dicen que sólo me dedico a causar oprobio (¡caray!) me andaré con cuidado al exponer mis opiniones. Voy a intentar ser positivo, constructivo y tan melifluo que en ocasiones me causaré arcadas. Voy a repartir tareas para todos. No dudo que me seguiré creando enemigos. Especialidad de la casa. El día que me voy a dormir sin haberme comido crudo a uno de gerencia es un día perdido.

¿Qué se les puede pedir a los pacientes?

Buena pregunta. Conozco compañeros sensatos que defienden el copago. Tienen sus buenas razones. Yo no creo en ello. Me parece tramposo. Llevamos lustros acostumbrando a los pacientes a que todo se resuelve en el centro de salud. Ha sido una labor en la que todos hemos participado: políticos prometiendo todas las curas y cuidados posibles, sanitarios echándoles la bronca por no haber venido antes, programas del niño sano obsesionados por convertirlos en enfermos, campañas publicitarias. Ahora pretendemos cobrarles por lo que les hemos dado gratis. Eso es lo que hacen los camellos cuando en los baños de una discoteca te regalan la primera pastillita. ¿En eso nos hemos convertido?

Por otra parte, se trataría de un repago. Yo ya copago cuando todos los meses me retienen parte de mi nómina. ¿Y quién pagaría y cuánto? Los que ganan mucho ya no vienen a nosotros más que a pedir recetas, prefieren que les atiendan médicos privados en clínicas limpias en las que no molestan pobres ni enfermos. Para los que ganan poco y tuvieran la desgracia de enfermar, el copago tendría que ser tan pequeño que probablemente no saldría rentable (habría que poner cajas registradoras, y contratar furgones blindados que recogieran la recaudación, e imprimir tiquets, y comprar nuevo software contable…)

A los pacientes hay que pedirles buen comportamiento ciudadano, sabiendo que es el mismo por el cual uno no tira basura en el parque, no escupe por la calle, no trata a los empleados públicos con un usted no sabe con quién está hablando, no rompe los cristales de las farolas y cumple las reglas de tráfico. Es decir, considera las cosas (la res) públicas de su propiedad y así las cuida. Es decir, que es escaso. Hacen falta años de educación y, probablemente, haber nacido y haberse criado en otro país.

Hay que pedirles compromiso con la atención primaria pública. Salvador Casado (sigan a este hombre), médico de familia en la selva madrileña, clama por establecer un frente común que la defienda. Y en ese frente común incluye a los pacientes. Este negocio sólo tiene sentido por ellos y con ellos. Deben saber que no suplir a su médico cuando falta es una vergüenza y una injusticia, cumpla o no cumpla los objetivos. También deben saber que esto no es un saco sin fondo del que sacar y sacar, que hay cosas (medicamentos, pruebas complementarias, consultas…) que “no entran en el seguro” o no están indicadas y está bien así.

¿Qué se les puede pedir a los gestores? (Gerentes, directores, subdirectores, consellers, ministras…)

Imaginación y fuego. Que cojan los libros y apuntes de los masters de gestión sanitaria (miren a dónde nos han traido) y hagan una alegre hoguera con ellos. Las soluciones economicistas tiene mal engarce aquí. Una cosa es no despilfarrar y otra no gastar. Hacen falta más poetas en las gerencias.

Aquí van algunas ideas gratuitas (si quieren más, harían bien en copiar la red social Kudeaketa, promovida para fomentar la discusión, intercambio y desarrollo comunitario de ideas y opiniones entre los trabajadores de la Comarca Bilbao de atención primaria. A mí, con mis simpatías por la Real no me han dejado entrar. Promovida por ¡sí!, un médico de familia)

Alto a las vacunaciones innecesarias, peligrosas y carísimas (VPH, gripe A, ¿rotavirus?), alto al despilfarro en campañas publicitarias patéticas con aspecto de haber sido diseñadas por un sobrino del Opus de alguno de los responsables (las últimas contra las drogas y el tabaco en los jóvenes me han provocado serias ganas de liarme un peta), alto a la informatización basada en programas carísimos de comprar y mantener, encadenados de por vida a una empresa privada que es la dueña final de los códigos y del desarrollo de los programas. ¿Para qué sirve una maquinita que imprime tiquets recordando las citas pedidas, y cuánto cuesta? Y miles de derivaciones, peticiones de pruebas, partes de baja imprimidas para nada (papel, toner…) Alto a los cargos inútiles. ¿De verdad hay gente cobrando por estar en el grupo funcional (o cómo se llame) que se supone vela por la utilidad de la HCE? ¿Haría falta una gerencia tan grande si allí sólo trabajaran los estrictamente necesarios? ¿Se han planteado que las plantillas sobredimensionadas que no precisan sustitutos son las suyas? Alto a las parcelas. ¿Tienen los hospitalarios algún tipo de presión sobre prescripción, cumplimiento de objetivos, eliminación de listas de espera? No, chicos, las listas de espera de seis meses en sopotología no se solucionan contratando más sopotólogos, ni creando la unidad de sopotología deconstruida para que haya otro jefecillo, ni desprestigiando a la primaria diciendo que es incapaz de atender a los pacientes sopotológicos.Se solucionan haciendo trabajar a los sopotólogos a cambio de su sueldo, y no de dudosas peonadas. Y hablando de primaria. En los años 80 (llenos de rojos y de pelos cardados) la primaria gestionaba el 25% del presupuesto de sanidad. En 2010 (campeones del mundo) ronda el 10%. ¿Qué más austeridad quieren? Que no se financien los medicamentos me too, por lo general menos útiles, menos seguros y más caros que los originales (¿cabe en cabeza humana lo de las glitazonas? ¿cuánto nos hemos gastado en ellas?)  Crear una cartera de servicios real y cumplirla a rajatabla. Y defender al profesional que la cumple. Si esto entra en la cartera y la indicación del Dr. Tal es correcta, se hace y punto, aunque el Dr. Tal sea el porquero de Agamenón. Si no entra en la cartera y el Dr. Cual así se lo hace saber al paciente exigente, lo que dice el Dr. Cual va a misa. Dejar de desperdiciar profesionales bien formados que acaban en urgencias hospitalarias, como falsos pediatras o como fichas de un tetris de suplentes.

Y cuidadito con vendernos a las empresas sanitarias hospitalarias privadas. O con creer que las EBAs son la panacea.

¿Qué nos debemos exigir a nosotros mismos?

Sí, también tengo para nosotros. Básicamente debemos tomar compromiso con nuestro trabajo. No podemos vivir instalados en la queja (¡mira quién lo dice!) No podemos permitir que nuestro nivel técnico-profesional baje.

Basta de encerrarnos en la consulta y permitir que nos arrebaten lo que es nuestro. Somos médicos de familia, pero nos han quitado a los niños (aunque la mayoría de los que los atienden son médicos de familia disfrazados de pediatra), a los terminales (idem), los embarazos de riesgo bajo (la inmensa mayoría), la prevención ginecológica, y nos quieren quitar a los crónicos. Nosotros somos mucho más rentables y eficientes haciendo todo eso. Digámoslo y exijamos nuestro territorio: el inmenso paisaje bello y salvaje que empieza a las puertas de los hospitales. Debemos decir que no cuando es necesario. No a nuestros jefes cuando nos dan órdenes inaceptables. Esto no es el ejército y no existe la obediencia debida. No a nuestros pacientes cuando lo que nos piden no es lo indicado para ellos.

Mantenernos bien formados en nuestro vertiginoso campo es una obligación moral personal. No hay atajos. No debemos recetar según qué cosas, pero no por que lo diga el pacto de incentivos, si no porque está técnicamente mal hecho. Eso es imperdonable. Y no hacen falta ni los escasos cursos de nuestra empresa ni el regalo envenenado de la industria. Internet ofrece miles de posibilidades fiables, rápidas y baratas. Para decir algo bueno de la empresa, ¿habéis probado la Biblioteca Virtual? No sabéis lo que os perdéis. Le daría un beso en los morros al que decidió suscribirnos al Uptodate. Siguiendo con la industria. Las relaciones con ella son como esas chicas atormentadas de los veinte años. Excitan, traen nuevos sabores, te llevan a garitos desconocidos, pero al final tú no eres el más gracioso y todo termina sucio y mal. ¿Necesitamos vendernos por una cena, o por 300€ por dar una sesión, o por otro congreso? (Sobre este tema, sigan a Enrique Gavilán. Él dice que es un poco recurrente. Yo creo que lleva razón) ¿Y nuestras sociedades y la industria? ¿tienen sentido los 400€ que cuesta entrar en un congreso de la semfyc (más el viaje, más el hotel, que siempre es más caro de lo que debe)? ¿o todo el mundo da por supuesto que lo va a pagar un laboratorio y no importa? Hace poco las jornadas del PACAP costaba 60€, el 1CBS era gratis. Se puede.

Dicen que la bioética es la actitud de buscarse problemas. Si no entendemos que esa es la esencia de nuestro trabajo, mal. Si sólo nos dedicamos a firmar papelitos verdes y rojos y a mirar la pantalla del ordenador, los problemas del paciente que tenemos delante no van a desaparecer solos. Otros se harán cargo de ellos. Y no dudéis que lo harán peor y más caro de lo que lo podemos hacer nosotros.

Actitud. Los médicos de familia debemos ser como los rockeros o los toreros. Se les distingue a kilómetros de distancia, solamente por su forma de estar.

Bob Dylan dice que aún no está oscuro. Optimista.

No he hecho huelga

Soy médico de familia. Eso quiere decir que desde hace 23 años me vienen dando hostias de todos los colores. A las que nos corresponden a todos (también se me ha roto el corazón, y se me ha cortado la mayonesa, y mi equipo ha bajado a segunda) se me han sumado las propias de mi oficio. Acabé la carrera y mientras estudiaba el MIR mis amigos no médicos sacaban sus carteras para pagar otra ronda mientras yo aún vivía de la generosidad de mi padre y mi ayuda en su bar, y sufría viendo cómo mis mil sudadas pesetas desaparecían en las manos de camareras inalcanzables. Yo palidecía empotrado en mi mesa de estudio mientras los demás poblaban las piscinas. Aprobé y vi como en pocos meses los residentes hospitalarios perdían la modulación del gen de la soberbia. Luego mi colegio profesional, los sindicatos médicos y los de clase, subvencionaban autocares, y luego cursos, con mi dinero. Gobiernos nacionales y autonómicos de toda catadura, gerentes, directores, subdirectores, coordinadores, enfermeras, administrativos y celadores han conspirado durante años para convertir aquello en lo que yo creía en un velatorio de indicadores, clics, protocolos estúpidos y gilipollas engolados. Compañeros burlones, por supuesto, pacientes propios y ajenos, señoras que pasaban por ahí. Aprobé unas oposiciones y me convertí en funcionario (bueno, estatutario, pero explica por ahí la diferencia si es que sabes). Oí comentarios despectivos sobre el funcionariado incluso entre miembros imbéciles de mi propia familia. Uno no elige. Tuve la plaza pendiente de un hilo porque a un juez se le ocurrió regalarles el aprobado a unos tipos que habían quedado cientos de puestos por debajo de mí. Después me han congelado el sueldo, me han regateado trienios, me han cambiado las reglas de juego con el partido en marcha, me han mentido, me han ignorado. He visto como entre todos cocinaban una carrera profesional ridícula y tiraban el dinero en premiar la resistencia pasiva sin discriminar a los que llevaban treinta años construyendo y trabajando de los que llevaban el mismo tiempo tocándose los huevos y tocándolos al resto del país. Premio para los caballeros.

La última me la olí cuando empezó lo de Grecia. La primera medida que se les ocurrió fue bajar el sueldo a los funcionarios. Rápidamente puse mis barbas a remojar. No tardé en llevar razón. A nuestros genios autóctonos esa fue también la primera idea que se les ocurrió. Una facilona. Les bajamos el sueldo a esos tipos que se niegan a hacer más de cuatro crucigramas al día, damos el timo de que hacemos algo y, además, el resto de la población rebufa complacida al ver a los parásitos de los funcionarios sufriendo también la crisis. No importa que nosotros no disfrutáramos los años de bonanza y ladrillazo. Tuvimos que pagar nuestras casas al precio que imponía el falso mercado mientras nuestros sueldos no seguían la misma pendiente ascendente. Pagamos las horas de yesero chapuzas tres veces más caras que las de médico de guardia. Pero España iba bien. Éramos un país pijo y estúpido.

Hasta hace cuatro días. Hace nada comprábamos inútiles vacunas contra la gripe a mayor gloria de las farmacéuticas, sus sicarios y los técnicos cobardes. Regalábamos dinero a paladas a la banca porque eso iba a salvar nuestro culo blanquito, y construíamos aceras en mitad del campo para que el ladrillo no decayera. Ahora resulta que todo es al revés y tenemos que pagarlo los de siempre. Ojo, no sólo los funcionarios. Como dice JJ Bilbao, nuestro observatorio es privilegiado para ver por donde va la vida. Ya no vienen casos de mobbing a las consultas porque cualquier presión es soportable si la otra opción es irse a la calle. Vuelven los problemas con la tarjeta del paro y los olvidos al sellarla. Más mujeres se informan sobre los requisitos para abortar porque ahora no puedo tenerlo. Algunos abandonan los seguros privados y vuelven a la seguridad social con cara de orgullo herido y sobres llenos de logotipos y facturas.

Hoy los sindicatos de clase (los que eran los míos en el corazón pero nunca me quisieron entre ellos) han convocado una huelga de funcionarios. Los que siempre ignoraron a los médicos de familia me han enviado correos electrónicos informándome de cuanto me van a rebajar el sueldo. Hoy les parece dramático que lo hagan y ayer se negaban a que mis horas de guardia subiesen de precio. Hoy se olvidan de todos los demás. Nos han dividido a los parias de la tierra durante años y ahora que haría falta una verdadera cruzada contra la oleada de la todopoderosa secta neoliberal no nos van a encontrar juntos.

El gobierno navega con el timón roto. La oposición daría risa si no diera grima con su obsesión electoralista. La Europa con la que soñamos se ha roto y se ha rendido. ¿Para qué votar, para qué manifestarse, para qué hacer huelga, si luego será el mercado el que decida y nos niegue el derecho a equivocarnos? No tenemos ganas. Se oye hablar del copago y nadie parece reaccionar. Sólo algunos médicos de familia y aliados se preocupan por la arbitrariedad de esa medida, sobre todo contando la cantidad de cosas que se podrían hacer antes no para ahorrar, si no para no tirar dinero como quien tira los desperdicios a los cerdos. Conocí a Rafa Cofiño. Un placer. Hablamos de la simplicidad vacía de acusar a la población de hacer mal uso de los servicios sanitarios sin hacer una permanente campaña de concienciación. Dicen que las abuelas, cuando eran nuestras madres, no nos llevaban tanto al médico. Normal, no había. Si los hubiera habido tan disponibles como hoy, nos hubieran llevado como lo hacen las madres de hoy. Y se hubieran ahorrado muchas horas de angustia junto a un niño febril y desmadejado. ¿Quién es culpable del mal uso? ¿Ellas o los que han diseñado la oferta de servicios mirando sólo el rédito electoral y no las necesidades reales?

Supongo que ha quedado claro que no he hecho huelga. Tampoco voy a releer el texto y lo voy a publicar tal cual. No es un texto reflexivo. Tengo la sensación de haber abusado de los adjetivos descalificativos.

Me quedo, pues, en mi consulta-observatorio. Contándole a mi residente, que me mira burlón, historias de los buenos viejos tiempos que pudieron haber sido y no fueron.

Demagogia

Hoy me pongo demagógico

porque sí, porque me gosta,
porque me peta e quero e dame a gaña;
porque me sai de dentro, alá do fondo
dunha tristura aceda que me abrangue
ao ver tantos patufos desleigados,
pequenos mequetrefes sin raíces
que ao pór a garabata xa nan saben
afirmarse no amor dos devanceiros
Celso Emilio Ferreiro, Deitado frente ao mar

Esta semana nuestra gerencia de atención primaria ha estrenado nuevas dependencias. Dentro de poco la Consellería de Sanidad también tendrá nuevo edificio. Y luego, nuevo hospital de referencia, el famoso Son Espases. Son facturas de dudosa necesidad para las que no hay problemas de fondos.

Mientras tanto, hay consultas de atención primaria en bajos sin ventanas ni ventilación, con aguas sucias pasando y embozándose debajo de la mesa, con goteras que nunca han logrado suspender un día de trabajo, con doce escalones imposibles de bajar en silla de ruedas o con andador, sin medios para traer a la unidad a una persona desmayada en la calle.

Los patufos descastados, los pequeños mequetrefes sin raíces, se han puesto la corbata y han arrancado de sus recuerdos y de sus prioridades el lenguaje antiguo de la medicina. Leo a Celso Emilio Ferreiro y un escalofrío que no, no tiene que ver con la electricidad estática de las moquetas, me recuerda que existen los hombres buenos.

Decálogo de Propuestas Organizativas para los Centros Sanitarios ante la Gripe A

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(no tienes excusa)


Ante un previsible aumento de la actividad asistencial de los servicios sanitarios debido al incremento de casos de gripe por el virus pandémico A/H1N1, las autoridades sanitarias deben ser receptivas a las opiniones de los médicos que vamos a atender a dichas personas. Con el objetivo de mejorar la atención a los pacientes y contribuir a una organización eficaz de los servicios sanitarios, hemos elaborado una serie de recomendaciones sobre diversas medidas a tomar. Alguna de ellas puede suponer una importante modificación de las estructuras actuales, pero creemos que, ante una situación de posible excepcionalidad, las medidas organizativas también deben serlo. Estas consideraciones las hacemos desde la experiencia del trabajo diario y esperamos que, para el beneficio de la sociedad en su conjunto, sean tenidas en cuenta.


Propuesta 1. De la atención a la enfermedad

La mayoría de los pacientes afectados sufrirán un cuadro leve que no requiere una atención médica específica. Se priorizará la atención telefónica como el método más accesible para valorar la necesidad de asistencia clínica de un paciente. De esta forma, se valorará la posibilidad de que sean suficientes las medidas de autocuidado y de observación activa por parte del paciente o sus cuidadores. Las autoridades sanitarias deben divulgar y recomendar las medidas de autocuidado a la población general, así como el conocimiento de los signos de alerta que puedan motivar una valoración médica. Se deberán usar con este fin todos los medios de comunicación disponibles.


Propuesta 2. Valoración del paciente que acude al Centro de Salud

Confiamos que los pacientes afectados por un cuadro clínico de síndrome gripal acudan a las consultas médicas de los Centros de Salud con normalidad, y siempre que sea posible, con cita previa. De esta manera, el flujo de personas que necesitan ser atendidas será ordenado y fluido. Si el número de casos se incrementa llamativamente en un breve espacio de tiempo y las consultas reciben una gran cantidad de personas sin cita previa o con carácter urgente, se puede organizar, junto con los profesionales de enfermería y de administración, algún sistema de clasificación (triage) que determine la necesidad de atención preferente o urgente por parte del médico. Se aconsejará al paciente con tos activa que mantenga las medidas de higiene adecuada mientras espera a ser atendido. Cada consulta deberá disponer del material necesario para mantener una adecuada higiene y ventilación.

Propuesta 3. La atención domiciliaria

La atención a domicilio implica alrededor de 30 minutos por paciente y es inviable, hacerla de forma generalizada y masiva, cuando las consultas y los médicos de familia y pediatras se encuentran al máximo de sus posibilidades. Por lo tanto, si se produjera un aumento de la demanda de este tipo de atención se deberían poner en marcha, al menos, algunas de las siguientes medidas:

– En las áreas donde no esté asumida directamente por el 061 u otro teléfono autonómico. La demanda de asistencia a domicilio urgente será explícitamente regulada en los propios centros de salud, interviniendo en esta regulación los profesionales administrativos y médicos de familia o pediatras correspondientes, bajo el objetivo común de optimizar los recursos y prestar la mejor asistencia.

– Todas las solicitudes de avisos domiciliarios serán evaluadas directamente en contacto telefónico con el enfermo o sus familiares por el médico del paciente, o en su defecto por médicos del mismo centro de salud, tomando estos profesionales la decisión de desplazarse o no al domicilio.


Propuesta 4. Justificación legal de la incapacidad temporal

El tiempo empleado en realizar las tareas que impone la actual regulación de la baja laboral a numerosos pacientes provocaría el colapso de la atención por razones burocráticas: pacientes enfermos, bajas por aislamiento… todos ellos con la necesidad de un parte de baja, confirmación, alta (6 hojas impresas en 3 días diferentes). Se propone autorizar con carácter excepcional un documento único de baja laboral rellenable por el primer médico que atienda al paciente en cualquier ámbito del Sistema Nacional de Salud (centro de salud, SAR, urgencias hospitalarias, etc.), donde se especifique el diagnóstico y el tiempo recomendado de ausencia laboral. De esta forma, se evitaría duplicar las visitas y usar un tiempo tan necesario para una tarea administrativa. El Instituto Nacional de la Seguridad Social y los Servicios de Inspección Sanitaria y las mutuas laborales deberían participar en la realización de este modelo. Los médicos que realizamos esta tarea sabemos de la importancia de una medida de este tipo para aprovechar un tiempo necesario y escaso. Otros países de nuestro entorno (Reino Unido) justifican la ausencia del trabajo por cualquier patología de menos de 7 días de duración con un modelo (Self Certification Absence Form) que rellena el propio paciente.

Propuesta 5. El tratamiento farmacológico

Sea cual sea el nivel asistencial en que el paciente sea atendido (hospital, domicilio o centro de salud) deberá recibir en la primera visita, a través de receta o directamente si fuera necesario, el tratamiento farmacológico completo para cubrir el periodo del desarrollo de la enfermedad, eliminando de esta manera las consultas redundantes innecesarias.


Propuesta 6. Ante la ausencia por enfermedad del personal sanitario

La previsible afectación de los trabajadores de los centros de salud motivará situaciones difíciles para asumir toda la carga de trabajo. De ser así, la población debe conocer que, aún siendo una situación excepcional, hay unos límites razonables a la carga de trabajo de cada profesional sanitario. Por ello, se solicitaría a los pacientes que presenten otras patologías no preferentes que asuman la necesidad de pasar a un segundo plano y retrasar su consulta. Las autoridades sanitarias han de hacer campaña pública de esta situación y apelar a la solidaridad social. Para garantizar la adecuada cobertura de los servicios sanitarios prioritarios, la Administración deberá contratar todos los profesionales que necesite, siempre que tengan la capacidad suficiente. Para evitar problemas y conseguir la necesaria agilidad para ello, tanto la Administración como los sindicatos deberán acordar las modificaciones de las condiciones de trabajo y de los procesos de selección de personal temporal que se requieran.


Propuesta 7. Centros Residenciales para Personas Mayores y otras instituciones

Los médicos que trabajen en las residencias de ancianos, de discapacitados, etc. públicas y privadas, incluso los médicos del trabajo y mutuas de accidentes de trabajo, deberán tener autonomía suficiente para realizar y ratificar con su firma cualquier actividad burocrática, incluidas las recetas, que venga determinada por la asistencia a casos de gripe A y que hasta ahora no podían realizar. Ante una situación excepcional y conociendo la carga de trabajo no clínico que generan estos aspectos, la prioridad deberá ser la atención a los pacientes y las medidas deben favorecer y no entorpecer esa labor.

Propuesta 8. La atención telefónica directa a la población en los teléfonos habilitados

El uso de la población de los teléfonos habilitados: 061, Salud Responde, Sanitat Respon, entre otros y cualquier otro que habiliten las autoridades sanitarias como centro de información y asesoramiento, es una medida positiva tendente a la realización de un triage telefónico y a la instrucción de los pacientes en el correcto autocuidado. Su labor puede ser muy importante si contribuye a la descarga de la atención directa de los pacientes que soliciten información o presenten sintomatología que no precise la asistencia clínica directa de un médico. Los teléfonos de emergencias (112) deberán reservarse para un correcto uso.


Propuesta 9. La colaboración entre el centro de salud y el hospital

Se debería establecer un sistema ágil de comunicación entre el centro de salud y el hospital para la rápida atención del paciente de alto riesgo. Si el paciente ha sido valorado en Atención Primaria debería ser considerado como preferente a su llegada al hospital, evitando otra espera hasta la clasificación (triage) hospitalaria. Para ello, la disponibilidad de comunicación electrónica (correo electrónico) serviría también de ayuda. Los pacientes dados de alta a su domicilio han de salir del hospital con su medicación y con el informe de baja laboral cumplimentado como indicábamos en la recomendación 4. Este tipo de organización funciona en otros países (Reino Unido) y sería deseable que fuera lo habitual en todo tipo de patologías.


Propuesta 10. La comunicación con el paciente

Los pacientes informados y bien atendidos se muestran por lo general comprensivos con los problemas que pueden surgir ante una situación excepcional. La comunicación con ellos debe realizarse en todos los ámbitos. La información escrita ayuda a concretar los mensajes. Se deberán realizar dípticos para la entrega personal a todos los pacientes y sus familias con aspectos de higiene, medicación, consejos de autocuidado, así como las instrucciones necesarias para un correcto uso de los servicios sanitarios.

Con una buena organización e información podremos afrontar la actividad asistencial de los próximos meses con serenidad, evitando que el daño de la enfermedad sea mayor que el de los síntomas que produzca, evitando el caos sanitario que provocaría efectos colaterales muy perjudiciales para la salud de la población.

http://gripeycalma.wordpress.com/

Participan en esta iniciativa:

Vicente Baos *, CC Baxter *, Rafael Cofiño*, José Cristóbal Buñuel Alvarez **, Juan José Bilbao *, Julio Bonis*, Rafael Bravo Toledo*, Carlos Cebrián*, Fernando Comas ****, Juan José‚ Delgado Domínguez**, Lis Ensalander *, Enrique Gavilán *,Juan Gérvas*, José M. Garzón*, Fco. Javier Guerrero*, Raquel Gómez Bravo *, Maria Gomez Bravo****, Ramón González Correales*, Javier Vicente Herrero ***, Rafael Jiménez Alés**, José Luis Quintana *, Miguel Ángel Máñez ****, Manuel Merino Moína**, Sergio Minué*,Miguel Molina*, Pepe Murcia**, Rafael Olalde Quintana*, Jonay Ojeda****, Pablo Pérez Solis*,David Pérez Solis**, Javier Padilla +, Salva Pendón*, Vicente Rodríguez Pappalardo*,Antonio Ruiz*, Iñaki Sánchez *, Mateu Seguí *, Elena Serrano +, Sophie ++, Antonio Villafaina ***.

*Médico de familia/de cabecera, **Pediatra, ***Farmacéutico,   **** Otros,   + Residente MFyC,   ++Estudiante de Medicina.

Nos han ayudado:

* Nacho Quesada. Diseñador. Corte y Comunicación Social

* Uxia Gutierrez Couto. Bibliotecaria. Ferrol

* Asunción Rosado. Médico de familia. Madrid

* Marisol Galeote. Farmacéutica. Extremadura

* Javier Vicente Herrero. Farmacéutico. Asturias.

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Se pueden descargar las recomendaciones en formato pdf y como presentación


Listado de blogs participantes

Amantea:

http://amantea.blogia.com/

ATensión Primaria:

http://atensionprimaria.wordpress.com/

Bloc d´un Metge de Familia:

http://metgedefamilia.blogspot.com/

Blog de los farmacéuticos rurales:

http://www.farmaceuticosrurales.blogspot.com/

Crónicas de Mil en Uno:

http://milenuno.blogspot.com/

Docencia en Plasencia:

http://docenciaenplasencia.blogspot.com/

El blog de saname:

http://elblogdesaname.blogspot.com

El consultorio :

https://ccbaxter.wordpress.com/

El cuaderno de Epidauro:

http://elcuadernodepidauro.blogspot.com/

El Gerente de Mediado:

http://gerentedemediado.blogspot.com/

El Supositorio:

http://vicentebaos.blogspot.com/

Equipo CESCA:

www.equipocesca.org

El GIPI:

http://www.infodoctor.org/gipi/

Inquietudes en Primaria:

http://medicablogs.diariomedico.com/inquietudesap/

Medicina y Melodía:

http://medymel.blogspot.com/

Médico Crítico:

http://medicocritico.blogspot.com

Mi Pediatra:

http://mipediatra.tk

Mi Pediatra 2.0:

http://jomurgar.wordpress.com/

Miles de piedras pequeñas:

http://megasalva.blogspot.com/

Museo de la ciencia:

http://museodelaciencia.blogspot.com

Nemo Contra:

http://nemocontra.blogspot.com/

New Camas Journal Of Medicine:

http://www.newcamasjournalofmedicine.blogspot.com

Pediatra de cabecera:

http://pediatradecabecera.com/

Pediatría basada en pruebas:

http://www.pediatriabasadaenpruebas.com/

Pella de Gofio del Dr Bonis :

http://pelladegofio.blogspot.com/

Pharmacoserías:

http://pharmacoserias.blogspot.com/

Polimedicado:

http://polimedicado.blogspot.com/

Primum non nocere:

http://rafabravo.wordpress.com/

Quid pro quo:

http://borinot-mseguid.blogspot.com/

rqgb’s point of view:

http://rqgb.wordpress.com/

Salud Comunitaria:

https://saludcomunitaria.wordpress.com/

Salud con cosas:

http://saludconcosas.blogspot.com/

Saludyotrascosasdecomer:

http://saludyotrascosasdecomer.blogspot.com/

Saludyotrascosasdevivir:

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Sinestesia Digital:

http://sinestesiadigital.blogspot.com